Paz en Colombia

José Zalaquett

José Zalaquett

Head of the Project at MOOC Chile
Lawyer, Universidad de Chile. Doctor Honoris Causa, by the Universities of Notre Dame and City University of New York.
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Luego de 52 años de conflicto armado entre el gobierno de Colombia y las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) y tras dilatadas negociaciones, el gobierno colombiano y los insurgentes han alcanzado un detallado acuerdo para conseguir una solución pacífica al conflicto armado más prolongado en el hemisferio occidental. Las conversaciones fueron sostenidas en Cuba, la cual, junto a Noruega, garantizó el proceso. Chile y Venezuela, dos países regionales de importancia simbólica, lo acompañaron.

El acuerdo final tiene 293 páginas. Cubre muchos temas: la incorporación de las FARC al proceso político colombiano, reparaciones para las víctimas del conflicto (las que son millones), reforma agraria y algunas cuestiones críticas de justicia transicional. El documento se concentra principalmente en medidas que deberían ser tomadas luego de finalizar el conflicto. En este aspecto, está en sintonía con las tendencias contemporáneas a prestar atención a lo que se ha denominado Ius Post Bellum, una adición al clásico Ius ad Bellum, o teorías de la guerra justa, y Ius in Bello, o el conjunto de normas y principios que deben regir la conducta de las hostilidades.

En cuanto a las reparaciones, cuando las víctimas son tan numerosas existe una confusión entre las reparaciones y las políticas públicas de redistribución. De otro modo existe el riesgo de caer en un esquema circular por el cual el dinero de los contribuyentes regresa a los mismos en la forma de compensaciones individuales.

En relación a la justicia penal por crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad, entre otras conductas punibles, la historia demuestra que los problemas son muy serios. Como lo demuestran los procesos de justicia transicional en El Salvador, Guatemala y Sudáfrica, entre otros, los perpetradores de ambos bandos en un conflicto armado son extremadamente reacios a deponer las armas para ser encarcelados. Después de todo, son las fuerzas dominantes en la sociedad respectiva. Por lo tanto, la paz es usualmente comprada al precio de la impunidad. De hecho, el acuerdo de paz recientemente firmado entre el gobierno colombiano y las FARC contempla sentencias marcadamente reducidas o suspensiones de las mismas para aquellos que admitan sus hechos ilícitos.

El gobierno colombiano, liderado por el Pres. Santos, ha anunciado que someterá el acuerdo de paz a una ratificación democrática vía referéndum a ser celebrado el 2 de octubre de 2016. Nadie realmente sabe qué sucedería si el voto del referéndum fuese en contra de los acuerdos. El ex Pres. Uribe ha hecho una vigorosa campaña en contra de la aprobación. Sin embargo, el sentimiento popular en favor del acuerdo de paz parece estar creciendo.

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